Cosas de Perry

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Bitácora o Weblog personal sobre la naturaleza humana y la posible evolución del hombre. Un experimento individual de relato y reflexión, usando el ciberespacio como espejo objetivo de los pensamientos que me asaltan.

Perry
PERRY

Barcelona, Spain


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domingo, febrero 27, 2005

Meditación

Adopto la postura del loto. Cierro los ojos. Respiro. Pongo toda mi atención en mi respiración. El aire entra en mi cuerpo, el aire sale. Inspiro..., expiro. No intervengo. Sólo observo. El aire entra, el aire sale.
El cuerpo se rebela, siento dolores. Me distraigo. Retomo la atención. Inspiro..., expiro. La tensión se incrementa en mis músculos y el dolor se hace insoportable. Quiero dejarlo. Inspiro..., expiro. El aire entra, el aire sale. No hago nada, sólo observo. Las protestas de mi cuerpo desaparecen, no me condicionan más. Inspiro..., expiro.
Las ideas, las imaginaciones, las historias de diario, los seres queridos, los enemigos, aquellos deseos, mi agenda... Sólo observo, no emito juicios. No sigo los guiones que propone mi mente. Dejo pasar todo. Sólo existe la respiración. Observo como entra y como sale el aire de mi cuerpo. No intervengo. No altero su ritmo. No gobierno. Sólo soy consciente de mi respiración. Toda mi atención está centrada en observar mi respiración. Mi cuerpo sabe que hacer. Yo sólo observo. El aire entra, el aire sale.
¿Qué busco? ¿cual es el objetivo? ¿y las respuestas?. Mi mente genera mil dudas metafísicas proponiendo debates intelectuales sin fin, pero yo no los sigo. Simplemente observo como se desvanecen al no secundarlos. Sigo respirando. El aire entra, el aire sale. Inspiro..., expiro. Sólo observo.
El tiempo es respiración. Yo soy respiración. Me dejo atrás. Ya sólo respiro. No hay tensión, sólo hay respiración. Observo. Silencio....Nada....YO.

miércoles, febrero 23, 2005

Principios

"Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros"
Groucho Marx

domingo, febrero 13, 2005

Mate en 2 (3 de N)

Los caballos en el ajedrez representan las emociones en el ser humano. Como no podía ser de otra manera, su características denuncian su naturaleza irracional. Su clásico movimiento en forma de "L" (ninguna otra pieza en el tablero tiene esta capacidad), permite intrincadas tramas ya que, oculto o rodeado de otras piezas, nada le impide saltar sobre ellas escapando a cercos o ataques directos. En terreno libre, el caballo tiene 8 posibles destinos en derredor, como patas de una araña, a los cuales puede brincar. Resulta complicado anticipar cual será su siguiente movimiento. Los caballos, igual que las emociones, generan incertidumbres. Un desarrollo habitual de la apertura suele situarlos soportando la defensa de otras piezas, en particular la avanzadilla de peones en el centro del campo de batalla y a los alfiles. Es curioso que sea más frecuente que los caballos (emociones) den soporte a los alfiles (intelecto) que al revés. A nosotros nos pasa igual. Apoyamos frecuentemente nuestras ideas desde el sentimiento, lo que no se corresponde precisamente con la crítica de la razón pura de Kant
En general, podría decirse que su papel es más útil o determinante durante la fase de despliegue de nuestro ejército, que durante las fases avanzadas o finales de la batalla. Por ello, los caballos suelen ser moneda de cambio temprana en la batalla. No es extraño que sean intercambiados por sus homólogos del lado contrario durante las primeras escaramuzas, conservando el equilibrio de fuerzas. Aún cuando nominalmente tienen un peso en el tablero similar al de los alfiles, se debe tener especial atención durante el intercambio, ya que puede optarse entre eliminar equilibradamente los caballos propios y ajenos, o realizar los cambios para forzar una asimetría deliberada que creemos nos puede beneficiar. Incluso se puede optar por sacrificarlos por piezas contrarias de menor valor, si con ello provocamos el desconcierto en el enemigo.
La dualidad de las emociones también está representada en los caballos. Hay uno para el flanco de Rey y otro para el de Dama. Cada uno cumple, como en el caso de los alfiles, con una naturaleza intrínseca. Las emociones en el ser humano incluyen en sus dos extremos el amor y el odio, de los que se dice que están a un paso el uno del otro con razón. Es decir, tan irracional es el uno como el otro considerados individualmente.
No se debe menospreciar el valor de las caballos (léase emociones). Su mayor valor, sin embargo, se alcanza cuando se combina su fuerza con la de los alfiles (léase ideas) y las demás piezas del tablero.
El ajedrez, como la vida, es un juego estratégico basado en la conservación del equilibrio propio mientras se procura el desequlibrio del contrario. Los que gustan de movimientos tácticos no deben olvidar que su mayor potencial está en no olvidar jamás el objeto del juego: la supervivencia del Rey.

martes, febrero 01, 2005

Enseñar a ser feliz

El pueblo iraquí ha mostrado su valor decidiendo por su libertad, aún a costa del sacrificio de sus propias vidas indefensas ante el terror. Es sin duda, toda una lección de un coraje y talante, pero sobre todo de fé en uno mismo. De la voluntad para poder decidir su futuro como nación. Era su gran oportunidad. Lo sabían. Nada les ha detenido, ni ya nada les detendrá. Muertos inocentes, mártires diarios.
Igual que todos los nuestros, las víctimas de ETA y las del 11-M.
¿Cúal es la diferencia? Es la misma lucha, y el mismo enemigo. Pero nosotros les dejamos solos.
Más allá de la idiosincrasia privada de cada uno, cabe preguntarse que clase de "topes mentales" deben colocarse algunos para eludir que las propias vergüenzas puedan entrar en conflicto con la realidad. De no existir este "tope" mental actuando como filtro y amortiguador, el impacto sería inevitable.
ZP cumplió su promesa electoral y retiró nuestra ayuda de Irak. "Cumplir" pesó más para él, que apoyar al pueblo iraquí en su lucha contra la tiranía. Recomendó a otros que también les abandonaran. Ya es historia. La suya. Y también la nuestra por desgracia para todos nosotros.
La vida debe seguir. Es bueno y justo que así sea. Pero... ¿debemos vivir como si fueramos felices, o simplemente ser felices por vivir?. La segunda forma exige desinstalar los "topes" que nos sirven de defensa egoísta y auto-justificación. Con sus consejos, ZP quiere mostranos el camino de la felicidad, por si hemos olvidado como somos o como debemos ser. Quiere enseñarnos a ser felices.
Sólo hay que renunciar a luchar. Como en Irak.
Hoy, Zapatero tiene otra oportunidad en el Parlamento Español para luchar, honrando a todas las vícitimas del terrorismo y a su recuerdo, para mostrar la fortaleza del Estado de Derecho y la firmeza de su determinación ante el terrorismo y la barbarie.