Cosas de Perry

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Bitácora o Weblog personal sobre la naturaleza humana y la posible evolución del hombre. Un experimento individual de relato y reflexión, usando el ciberespacio como espejo objetivo de los pensamientos que me asaltan.

Perry
PERRY

Barcelona, Spain


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domingo, julio 24, 2005

¿Final? o ¿evolución?

Perry se incorpora a Batiburrillo.
Sé que esto puede resultar una gran sorpresa para alguno de mis lectores, porque también lo ha sido para mí.
La afinidad en la forma y en el fondo, la sintonía y deseo de superación personal compartidos con Policronio y Smith, han sido elementos básicos para tomar esta decisión. Como son también comunes los objetivos que tenemos al escribir.
Así transformo un proyecto personal en un proyecto común, pero lo hago desde la plena libertad individual. Aquí, no se ha hablado de otra cosa durante la corta vida de esta bitácora.

Cosas de Perry recibirá de vez en cuando el alimento de mis mejores momentos en Batiburrillo, pues publicaré aquí una selección de mis "engendros" más peculiares. No en vano son... las cosas de Perry.

Agradezco de todo corazón a los que se han molestado en leerme (yo diría mejor, descifrarme), y pido disculpas por cualquier molestia que haya podido causar.

No se acaba pues evoluciona.
Un fuerte abrazo

sábado, julio 23, 2005

Nota del Editor

Este es un buen día después de todo para mí.
Tras sufrir una extraña serie de "hackeos" (causados por el impostor googleroxy y su blog falso), y al parecer, por malos entendidos de parte de Blogger al interpretar mi ritmo de posteo en "Enlaces de Perry", Blogger ha entendido y atendido la situación real y mis explicaciones, y ha restaurado mis blogs, que vuelven a estar operativos.
Yo también lo estaré en cuanto me reponga de esta aventura en el cyberespacio.



Lo que no puedo ni quiero olvidar en este momento, es agradecer la ayuda y apoyos recibidos para que esta "aventura" llegue a buen final.

Agradecimientos especiales
Atareq, Daniel Rodriguez (1812), Luis I. Gómez (Desde el exilio), Emilio Alonso (Freelance Corner), José García Palacios (El rincón de la libertad), Franco Alemán (Barcepundit), Santiago Fontenla (Minuto Digital) y Policronio (Batiburrillo).

Sin ellos, quizá la historia hubiese sido otra.
También solicito las disculpas de mis lectores por las molestias que pueda haberles causado.
Continuaremos desde aquí, que se acumula la "faena".

viernes, marzo 11, 2005

Aniversario 11-M

En recuerdo de todas las víctimas

jueves, marzo 10, 2005

No hay mal...

... que por bien no venga.

domingo, febrero 27, 2005

Meditación

Adopto la postura del loto. Cierro los ojos. Respiro. Pongo toda mi atención en mi respiración. El aire entra en mi cuerpo, el aire sale. Inspiro..., expiro. No intervengo. Sólo observo. El aire entra, el aire sale.
El cuerpo se rebela, siento dolores. Me distraigo. Retomo la atención. Inspiro..., expiro. La tensión se incrementa en mis músculos y el dolor se hace insoportable. Quiero dejarlo. Inspiro..., expiro. El aire entra, el aire sale. No hago nada, sólo observo. Las protestas de mi cuerpo desaparecen, no me condicionan más. Inspiro..., expiro.
Las ideas, las imaginaciones, las historias de diario, los seres queridos, los enemigos, aquellos deseos, mi agenda... Sólo observo, no emito juicios. No sigo los guiones que propone mi mente. Dejo pasar todo. Sólo existe la respiración. Observo como entra y como sale el aire de mi cuerpo. No intervengo. No altero su ritmo. No gobierno. Sólo soy consciente de mi respiración. Toda mi atención está centrada en observar mi respiración. Mi cuerpo sabe que hacer. Yo sólo observo. El aire entra, el aire sale.
¿Qué busco? ¿cual es el objetivo? ¿y las respuestas?. Mi mente genera mil dudas metafísicas proponiendo debates intelectuales sin fin, pero yo no los sigo. Simplemente observo como se desvanecen al no secundarlos. Sigo respirando. El aire entra, el aire sale. Inspiro..., expiro. Sólo observo.
El tiempo es respiración. Yo soy respiración. Me dejo atrás. Ya sólo respiro. No hay tensión, sólo hay respiración. Observo. Silencio....Nada....YO.

miércoles, febrero 23, 2005

Principios

"Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros"
Groucho Marx

domingo, febrero 13, 2005

Mate en 2 (3 de N)

Los caballos en el ajedrez representan las emociones en el ser humano. Como no podía ser de otra manera, su características denuncian su naturaleza irracional. Su clásico movimiento en forma de "L" (ninguna otra pieza en el tablero tiene esta capacidad), permite intrincadas tramas ya que, oculto o rodeado de otras piezas, nada le impide saltar sobre ellas escapando a cercos o ataques directos. En terreno libre, el caballo tiene 8 posibles destinos en derredor, como patas de una araña, a los cuales puede brincar. Resulta complicado anticipar cual será su siguiente movimiento. Los caballos, igual que las emociones, generan incertidumbres. Un desarrollo habitual de la apertura suele situarlos soportando la defensa de otras piezas, en particular la avanzadilla de peones en el centro del campo de batalla y a los alfiles. Es curioso que sea más frecuente que los caballos (emociones) den soporte a los alfiles (intelecto) que al revés. A nosotros nos pasa igual. Apoyamos frecuentemente nuestras ideas desde el sentimiento, lo que no se corresponde precisamente con la crítica de la razón pura de Kant
En general, podría decirse que su papel es más útil o determinante durante la fase de despliegue de nuestro ejército, que durante las fases avanzadas o finales de la batalla. Por ello, los caballos suelen ser moneda de cambio temprana en la batalla. No es extraño que sean intercambiados por sus homólogos del lado contrario durante las primeras escaramuzas, conservando el equilibrio de fuerzas. Aún cuando nominalmente tienen un peso en el tablero similar al de los alfiles, se debe tener especial atención durante el intercambio, ya que puede optarse entre eliminar equilibradamente los caballos propios y ajenos, o realizar los cambios para forzar una asimetría deliberada que creemos nos puede beneficiar. Incluso se puede optar por sacrificarlos por piezas contrarias de menor valor, si con ello provocamos el desconcierto en el enemigo.
La dualidad de las emociones también está representada en los caballos. Hay uno para el flanco de Rey y otro para el de Dama. Cada uno cumple, como en el caso de los alfiles, con una naturaleza intrínseca. Las emociones en el ser humano incluyen en sus dos extremos el amor y el odio, de los que se dice que están a un paso el uno del otro con razón. Es decir, tan irracional es el uno como el otro considerados individualmente.
No se debe menospreciar el valor de las caballos (léase emociones). Su mayor valor, sin embargo, se alcanza cuando se combina su fuerza con la de los alfiles (léase ideas) y las demás piezas del tablero.
El ajedrez, como la vida, es un juego estratégico basado en la conservación del equilibrio propio mientras se procura el desequlibrio del contrario. Los que gustan de movimientos tácticos no deben olvidar que su mayor potencial está en no olvidar jamás el objeto del juego: la supervivencia del Rey.