Cosas de Perry

Icon Generator
Enviar correo al autor

Bitácora o Weblog personal sobre la naturaleza humana y la posible evolución del hombre. Un experimento individual de relato y reflexión, usando el ciberespacio como espejo objetivo de los pensamientos que me asaltan.

Perry
PERRY

Barcelona, Spain


Atom Feed
Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

martes, agosto 31, 2004

Back at the Chicken Shack

Off Topic (fuera de contexto)

Back at the Chicken Shack (1960)

Hemos llegado a final de Agosto y con él, el final de las vacaciones de muchos.
Por eso, me parece indicado recordar el LP de 1960 publicado por EMI, del increíble y mágico Jimmy Smith y su órgano Hammond B3, que hace jazz tridimensional (sin hologramas).
Mañana empieza otro curso, y hay que volver a aplicarse.
Usaré mi propia traducción del título para recordar, y me incluyo, que estamos otra vez "De vuelta al gallinero".

Dedicado a mis amigos Esther y Andy, felizmente regresados de un fantástico viaje desde los límpidos fiordos de Noruega.

miércoles, agosto 25, 2004

Indicios, pistas y pruebas

Mason encontró a Paul Drake empotrado en el confortable sillón de orejas de su despacho con los pies apoyados sobre el escritorio.
Los ojos vidriosos del detective no revelaron ningún cambio de expresión cuando masculló: "Perry siento decirte que a pesar de haber colocado una 'sombra permanente' a nuestro sospechoso, el pájaro ha volado de la jaula. Un tipo escurridizo sin duda. Pero no temas que estamos sobre la pista".
"Bien Paul, - contestó Mason - pero ya sabes que una pista no es más que un conjunto de indicios. Sigue tu instinto y no desprecies ninguno aunque aparentemente no parezca relevante o relacionado con el caso. Yo no creo en las casualidades. La propia desaparición de escena del sujeto, puede ser un indicio más de su participación o culpabilidad en el crimen.
Cualquiera es capaz de atar cabos una vez el culpable es atrapado y confiesa. Entonces todo cobra sentido: Lo que una vez dijo, que compañias se le conocen, con quién se vió, donde fué visto por última vez, y así cualquier detalle o indicio al que no se presta demasiada atención porque se desconoce a priori lo que va a suceder después.
Pero una vez ha sucedido, también se corre el peligro de obviar las evidencias simplemente porque no parecen cuadrar con la teoría oficial. Muchas veces la propia policía descarta líneas de investigación (o pistas si lo prefieres) por el simple hecho de no aparecer directamente conectadas con los hechos conocidos.
Si se atrapa e interroga al culpable material quizá resplandezca la verdad, pero si este resulta muerto al resistirse a la detención tal vez nos quedemos para siempre en la duda y la investigación quede cerrada en falso.
Es cierto que los indicios no son pruebas en si mismos, pero forman parte de la carga de la prueba. Y si deben ser descartados, han de serlo por demostrar su impertinencia sin lugar a dudas, nunca por no saber o querer darles sentido en el escenario global del crimen.

¿Dé que sirve atrapar al ladrón, si no se busca acabar con el perista? ¿Nos conformaremos con el asesino a sueldo, sin saber a sueldo de quién está?
En un caso tan complejo como el que nos ocupa, lo que sobran son indicios. Si yo fuera el fiscal, objetivaría más los indicios de que dispone. Esos que ponen sobre la pista y que finalmente pueden convertirse en las pruebas que buscamos"
.

lunes, agosto 23, 2004

El juego de la sospecha

¿Quién no conoce o ha jugado alguna vez al famoso CLUEDO, el juego de la sospecha?

Cluedo, el juego de la sospecha

En fin, en beneficio de aquellos que no lo conozcan todavía, resumiré algo de su mecánica y reglas.
En una mansión se reunen varios invitados, se comete un crimen. El objeto del juego entonces, es averiguar quién ha sido el culpable, donde ha ocurrido, y el arma utilizada (el móvil queda excluído del juego para no complicarlo en exceso).
Para ello, los jugadores intervinientes se constituyen en una especie de Comisión de Investigación.
En el juego hay una serie de cartas que representan a los personajes, las habitaciones de la mansión, y las posibles armas del crimen.
Tres cartas, una de cada clase representando la solución del caso, serán previa y secretamente elegidas al azar y depositadas en un sobre cerrado. Las restantes cartas son repartidas entre los jugadores, por lo que cada uno dispone de pistas únicas que los demás no conocen.
La investigación avanza a base de hacer, por jugador y turno, suposiciones basadas en una combinación de quién, cómo y donde.
Si alguien dispone de una carta que represente cualquiera de los elementos de esa sospecha, debe mostrarla de forma reservada al sospechador, que descubrirá así una pista descartando uno de los elementos de su teoría criminal.

Hasta aquí esta breve explicación. No obstante, es importante tener en cuenta algunas reglas si se quiere tener alguna oportunidad de averiguar la verdad. A saber:

REGLA DE ECUANIMIDAD
No se pueden formar equipos en detrimento de otros jugadores.
REGLA DEL TESTIGO FALSO
Se está obligado a mostrar las cartas que uno tiene cuando toque, sin hacerse el loco. La infracción se paga con la exclusión de la comisión (de investigación).
REGLA DEL ARTE DE LA CONSPIRACION
Si se dispone de la habilidad necesaria, se pueden hacer suposiciones a base de cartas que uno tenga, para confundir a los demás jugadores.

En el momento que un jugador crea tener la solución del caso, debe anunciarla y hacer la acusación final. Comprobará si está acertado, mirando él solo las cartas del sobre del caso. Si su acusación resulta cierta, ganará la partida. En caso contrario quedará excluído por el resto del juego para más suposiciones personales, obligandose a ayudar a los demás jugadores a encontrar la verdad.

Otras reglas no escritas en el reglamento, también pueden alterar el normal desarrollo de la Comisión.

Puede que no todos los jugadores tengan una capacidad normal de deducción lógica. A estos se les nota porque casi siempre insisten en las mismas acusaciones sin variación notable.
Algunos jugadores harán acusaciones sin fundamento (ARTE DE LA CONSPIRACIÓN) para confundir a todos los demás. Se les detecta porque siempre que pueden, enseñan las mismas cartas, reservandose y ocultando lo que podría ayudar a otro a resolver el caso.
Hay jugadores que una vez excluidos por sus infracciones o mal razonamiento, y conocedores de la solución correcta, se dedicarán a boicotear con los medios disponibles el resto de la partida. Si no pueden ganar, su nuevo objetivo será ponerlo difícil a los demás.

Una recomendación final. No hay que despistarse.
Muchas veces, y a causa de errores inducidos por jugadores listillos, la Comisión puede fracasar, haciendo razonamientos equivocados que impiden la resolución del crimen y para satisfacción de los que tenian ese objetivo.
Posteriormente comentarán algo parecido a esto: "Por las cartas que yo tenía, sólo podía haber sido el Coronel Mostaza, usando el candelabro en la biblioteca."

viernes, agosto 20, 2004

Conciencia y consciencia

Una simple letra, una 's', diferencia estas dos palabras en nuestro idioma, por lo que es fácil confundirlas. Según el diccionario de la Real Academia de Lengua Española, ambas son sinónimos de lo mismo. Hombre, podemos aceptar pulpo como animal de compañia, pero no podemos decir que animal de compañia sea igual a pulpo.

La consciencia es la percepción que tenemos de lo que nos rodea y de nosotros mismos. Su nivel varía dependiendo del grado de atención que dediquemos. A mayor atención, mayor consciencia. Su tecnología "informática" es la de un dispositivo orientado a eventos. Si este sucede, ya sea interno o externo a nosotros, se le presta atención. No hay evento, no hay reacción.
Contamos con un cierto número de programas de respuesta "consciente" a diferentes eventos que puedan producirse. La mayoría, dedicados a sucesos básicos que afectan a la supervivencia. Estos programas vienen de fábrica en el ADN.
Una punzada en el estómago nos hace conscientes de tener hambre. Un 11M nos pone los pelos de punta.
Pero, ni la consciencia fabrica pan, ni nos salva de que nos revienten en pedazos.
Para intentar remediarlo, podemos usar la consciencia como centro de alerta temprana e instalarla como antivirus. Aún así, los eventos desconocidos, especialmente los más nocivos, podrán colarse sin que tengamos respuesta preparada. Eso nos obliga a una actualización permanente.
Otra vez reaccionando pasivamente a los eventos. El cuento de nunca acabar. Además eso tiene un precio. Hay que estar atento y vigilante todo el tiempo, pedir el DNI a todo el que se acerque. Hay que hacer esfuerzos...
¡Dios mío, que paranoia! Esto no es vida. Así que, relájate y disfruta (¡Ojo!, Carpe Diem es una variante del virus Blaster).

La conciencia es, por el contrario, un mecanismo orientado a objeto. A aquellos objetos (iconos) que nuestra educación y experiencia llega a admitir como valores éticos y morales, y que conservamos como referencia por considerarlos válidos, objetivos y verdaderos.
La calidad y cantidad de nuestra conciencia depende de un esfuerzo voluntario por incrementar nuestro nivel consciente, gracias a la atención. La conciencia no precisa disponer del archivo de firmas de virus conocidos para discernir entre el bien y el mal. Funciona de forma heurística. Se lo huele.
Los filósofos no se ponen de acuerdo sobre si la conciencia tiene también base biológica. Lo que si dicen, es que su desarrollo puede malformarse e infectarse según la educación y ejemplos que se reciban. En ese sentido, no es lo mismo recibir información objetiva que adoctrinamiento interesado.
Cuando el esfuerzo consciente por nuestra parte no se produce, la conciencia y la consciencia se confunden, ya que se comportan absolutamente igual. Son víctimas indefensas ante las circunstancias.
¿Somos conscientes de que algunos no tienen conciencia, o... tendrá razón el diccionario?

miércoles, agosto 18, 2004

Mason apocalíptico

"¿Algo nuevo Della?"- preguntó Mason sonriendo al entrar en su despacho.
"Si Perry. Llamó un nuevo cliente que desea que te ocupes de su caso. La policía le pilló in fraganti intentando colocar joyas robadas a un perista."
Mason frunció el entrecejo con aire de disgusto y recordó solemne:
"Ya sabes que yo sólo defiendo a inocentes con problemas, Della. Jamás aceptaré ayudar a un culpable a eludir o atenuar sus responsabilidades."
"Pero - empezó a decir Della - todo el mundo tiene derecho a ser defendido aunque sea ..."
"Para eso hay otros que con gusto lo harán.
Si algo no necesita esta sociedad son más sujetos carentes de escrúpulos, ética y respeto por los demás. Esos mismos que luego tratan de aprovecharse de las leyes comunes, que no dudan en violar y retorcer para intentar salir indemnes de su delito.
Me importa un bledo la causa de los asesinos, chorizos de diverso color de guante, chulos y macarras, traficantes de armas o drogas, explotadores de niños, esclavistas y negreros del prójimo, politicos de medio pelo sin otro objetivo que llenarse los bolsillos a la voz de la consigna, pesebristas y lamedores de traseros, terroristas abominables de cualquier pelaje, amigos, simpatizantes y contertulios de estos, salvadores mesiánicos y directores espirituales de los demás, que no se aplican el cuento ellos mismos, embusteros crónicos y cínicos amorales, prevaricadores e hipnotizadores profesionales, manipuladores de la verdad y personajillos indignos de confianza, ideólogos e iluminados irresponsables, fabricantes de doctrinos zombies y en general, vagos cobardes que prefieren vivir del cuento chupando la sangre a los demás.

Todos ellos tienen en común, el desprecio más absoluto por la libertad, la vida y la dignidad del individuo. Son a los que no les importa el mundo que dejemos a nuestros hijos, ni un futuro en paz y concordía, mientras ellos se beneficien del esfuerzo y sufrimiento ajeno sin el más mínimo rastro de remordimiento ni humanidad.
Se creen mejores, especiales y más listos que los demás.
No tienen excusa, ni deben tener perdón.
Pero de algo puedes estar segura, Della:

San Martín llegará tarde o temprano."

lunes, agosto 16, 2004

La justificación mental

Cualquiera que componga textos en un medio digital sabe bien lo que significa el término justificar.
Se trata de ajustar los bloques de texto alineándolos a voluntad en la página: a la izquierda, a la derecha, al centro o igualado por ambos márgenes.
Es cuestión de gusto y preferencias estéticas. Y sobre gustos... ya se sabe.
Resulta curioso, no obstante, que el valor por defecto de todos los procesadores occidentales de texto, sea establecer la justificación por la izquierda (que no de la izquierda). Es posible que en versión árabe, ya que escriben al revés, lo sea por la derecha.
De modo que parece que la izquierda es lo natural aquí. Sin duda, es lo más cómodo. No se precisa ningún esfuerzo adicional por nuestra parte.
Quizá el que acostumbre a justificar por la izquierda, desconozca que puede cambiar la modalidad a conveniencia. En ocasiones, puede ser incluso adecuado para mejorar la comprensión visual en función del contenido.
Quedamos pues en que cualquier cosa distinta de la izquierda, requiere un acto consciente por nuestra parte y con un objetivo en mente.
El que no quiera molestarse, nunca sabrá que tal se ven las cosas desde otra perspectiva.
Y además, ¿para qué? Todo el mundo sabe que nuestro refranero español dice que "hombre de justificaciones, hombre de pocas razones".
Del mismo modo que "hombre refranero, hombre majadero".

domingo, agosto 15, 2004

Mason nunca imagina

Leí una vez que la imaginación es enemiga del hombre. Al principio no lo entendí.
La mayoría de nosotros cree que tenerla es un gran don. Un factor diferencial de riqueza interior. Una habilidad que nos capacita para la creatividad, y la solución a todos los problemas, imprevistos y misterios.
Basta aplicar un poco de ella para resolver los mayores desafíos.
Pero, reparemos en la propia palabra.
Imaginar es visualizar imágenes en nuestro cerebro. Es contemplar una película con los ojos de la mente.
Más aún. Es realizarla. Podemos permitirnos actuar de productor, guionista y director en ese film. Quizá también nos incluyamos como protagonista en más de una ocasión.
De esa forma iremos forjando nuestra obra paso a paso y nos sentiremos reconfortados con el resultado de su creación. Así, película tras película, vamos almacenando imágenes que luego nos servirán y reutilizaremos en posteriores experiencias.
En realidad, nadie crea imágenes nuevas. Únicamente almacenamos las existentes y luego establecemos conexiones entre ellas de forma que tengan sentido para nosotros. Pero eso no es crear.
Crear de la nada, sólo está al alcance de Dios. Los demás nos limitamos a copiarnos unos a otros y a lo que nos rodea.
Las imágenes mentales, por si solas, solo son datos subjetivados por nosotros mismos. Por ello hay que tener presente que no es lo mismo imaginar que saber. Ni tampoco lo es saber que comprender.
Sin embargo, muchos imaginan que comprenden.

En recuerdo de las víctimas del 11M en Madrid. Descansen en paz.

El caso del canario cojo

El caso del canario cojo
Esta es la portada de la primera novela de la colección Perry Mason, escrita por Erle Stanley Gardner y publicada en España por la Editorial Molino de Barcelona.

"Della Street miró con curiosidad a Perry Mason mientras este se hallaba absorto en sus pensamientos. Era un caso más de asesinato, pero todo se estaba complicando por momentos a causa de un canario cojo."